sábado, 29 de mayo de 2010

Para Ellas

"Yo llevo mi sonrisa como bandera". Yo quiero llevar mi sonrisa como bandera. Quiero embanderar todo con una sonrisa. Quiero sonreír y que me sonrían.
Pero me di cuenta que uno a veces no puede sonreír ¿Qué es una sonrisa si no lleva una bandera? Me recorre el cuerpo un escalofrío cuando me agarro la cabeza al pensar en ellas, esa electricidad que sale de la yema de mis dedos y que ahora penetra el cuero cabelludo e invade mi fisonomía haciéndome chiquita. Chiquitita.
Es como si me hiciera una bolita y empezara a rodar por mi cabeza esa electricidad que antes estaba en mis dedos; y lo recubre todo. Intento que mi garganta no se cierre porque quiero decir algo. Hago un esfuerzo por abrir los labios, mi mandíbula hace mas fuerza; quiero poder decir: ayuda.
Es una palabra que puede ser vaciada en tan solo un instante. Pero a veces pesa, y cuando pesa tanto, cuando está cargada, es muy difícil que se evapore. Y puede estallar.
Escuchá, a tu alrededor seguro hay alguien a quien le pesa la lengua. Ayuda está en la punta y no quiere salir. Lastima los dientes, lastima por dentro.
Tenés que tener cuidado que no se te mezcle con otras palabras. Tené cuidado que un par de lágrimas la pueden hacer rebalsar.
Vuelve el escalofrío cuando pienso en ustedes, vuelvo cuando las imagino sin sonrisa. Vuelve pero no me quiero electrocutar: dejenme ayudarlas.

las quiero, su loli

domingo, 16 de mayo de 2010

Música divina

He aquí algo de lo que me gusta: un puñado de ficción...



MÚSICA DIVINA

“El arte tranquiliza el anhelo de los rebeldes”
(Herbert Marcuse)

Oscuridad. Luces que bailotean por el Luna Park. Y los primeros acordes empiezan a sonar. Y quién iba a decir que yo, que soy de esas personas duras, a la primera de cambio me iba a largar a llorar. Juro y recontra juro que para que yo largue un lagrimón me tienen que torturar cinco horas seguidas (o tiene que perder San Lorenzo, aunque eso ya lo superé, no me quedó otra).
Entonces, apenas se larga la primera canción, toda la energía que fluye por mi cuerpo, brota por los ojos. Es como cuando regás una planta: le echás agua hasta que absorbe todo lo que necesita y luego despide por debajo el excedente. Cuando las primeras frases de Folis Verguet invaden el ambiente, me doy cuenta que él entra en escena.
Es curioso cómo algunos acontecimiento pueden provocar que hagas algo que en otras circunstancias jamás harías o, en este caso, pensarías. Porque no sólo me largo a llorar como esas fans de Ricky Martin que se vos ves en la tele y que mariconean y gritan como locas, sino que además no me queda otra que dejar de lado mi escepticismo testarudo y admitir que hay una fuerza divina que toca a un tipo y le da un don. Porque sino, no me explico cómo alguien, así de la nada, pueda hacerme llorar y volverme religiosa de un momento a otro.
Decía que él está ahí, con un traje blanco, como el que usa dios en las películas yankees. Y como si fuera un imán que lo atrae hacia sí, inmediatamente, casi antes de respirar, él se acerca al piano para hacer eso que hace tan bien. Mientras tanto, yo trato de contener mis lágrimas y atino a limpiarme la cara con las palmas de las manos.
De más está aclarar, que además de moquear un poquito me pongo a cantar. Desde la butaca de la fila siete del pullman lateral, entono la primera canción y la siguiente (una del disco nuevo). Ya con los ojos desbloqueados y con una ínfima lágrima en mi mejilla izquierda que se había atrincherado en ese lugar.
Después el genio nos deleita (a mi y creo que a muchos más de los que estaban ahí) con algunas novedades de Confiá y con muchos de sus clásicos. Es un problema cuando un artista saca un álbum nuevo y lo presenta en concierto, porque la mayoría no nos aprendemos las canciones a tiempo, si hasta él dice Tiempo al tiempo. De todas formas, muchos también nos ponemos las caretas y gesticulamos con lo labios, tratando de pegarle a alguna palabra de la canción. Pero ese no es el caso de la piba que está detrás de mí, que se sabe perfectamente los temas y los canta más precisión que el mismísimo autor.
Y si hay algo que el tipo sabe hacer, entre innumerables cosas, es crear un buen clima. Y qué mejor para eso, que apagar casi todas las luces, darle un descensito a los muchachos de la banda, y tener un momento de intimidad con su amigo más fiel. Calculo que hay pocas fórmulas más eficientes para emocionarme que un solo de piano para Cable a tierra. “Si estás entre volver y no volver, si ya metiste demasiado tu nariz, si estás como segado de poder…” y los ojos se me humedecen otra vez. Y yo lo miro, y lo escucho, y el resto desaparece. Entonces me canta a mí sola, esa canción, esos minutos del recital son sólo míos.
Que no decaiga. Es una regla que él conoce muy bien. Porque después manipular tus sentimientos a diestra y siniestra, te abre las puertas a un circo y te devuelve la alegría. Alegría que es euforia, y es levantarse del asiento, y es mover el cuerpo, y es extender el brazo como en la cancha, y es cantar hasta gritar. “Y los monos están devastando este lugar”.
Ahí te nace el instinto más animal, aquel que sale sin pedir permiso, que se burla de la conciencia y la represión freudiana. Entonces es cuando más te abrís: te abrís en cuerpo y alma a esa música que te hierve los sentidos. Esa música que traspasa el plano del sonido, de lo meramente auditivo. Esa música que te habla y te toca, que se distancia y se acerca hasta percibir su aliento.
Y sólo un genio loco como los de las películas lo puede hacer. Porque si vos enloquecés es porque el también lo hace, o mejor dicho, ya lo hizo hace rato. Y no sólo enloquece, sino que el tipo se divierte. Se le nota en la cara: lo miro en la pantalla y estoy segura que el tipo la está pasando bien. No hay duda que eso se transmite. Porque no sólo dicen las letras, no sólo dice la música, sino que él también dice.
“Algo de vos, llega hasta mí”. Me la tira como para dar el golpe final. Pero evidentemente no se conforma, porque después arranca con Un vestido y un amor y en ese punto quién me calma. Ojo, porque hasta ahí podía esperar y tolerar. Pero que me venga a dar vueltas con La rueda mágica y me asegure que “todos ya nos fuimos de casa, para tocar rock & roll” es demasiado. Este tipo es definitivamente un atrevido. Pero en el fondo tiene razón, todos soñamos e incluso concretamos ese anhelo de abandonar nuestro hogar en busca de un nuevo rumbo, de algún rock & roll.
Y así como rueda la rueda también rueda la vida y ruedan los trapos a lo alto en el Luna Park. Dibujan círculos en el aire al compás de una histórica. En ese instante, donde él termina de exclamar que “yo no se dónde va pero tampoco creo que sepas vos”, pauso en mi mente esa imagen, como una especie de fotografía. Entonces pienso, en una suerte de crítica ética y barata a la sociedad, qué extraño es encontrar hoy en día tantas personas distintas, unidas bajo un mismo manto. Posiblemente, la música sea uno de los pocos masivos que pueda lograr semejante hazaña sin generar enfrentamientos (y en ese sentido, se distancia del fútbol).

Toda luz, siempre proyecta alguna sombra. Y fue una sombra que luego se transforma en oscuridad ese maldito receso, antes del cual fingió que se iba para no volver. Pero como tiene algo de divo, aguarda hasta que el Luna entero aclamara por su regreso, vitoreara su nombre, se anima con algún cantito de cancha (“Olé, olé, olé…”) y hasta entona Y dale alegría a mi corazón al unísono.
Es entonces, cuando el termómetro marca la temperatura próxima al estallido, que él decide regresar con una magistral interpretación de Dar es Dar. Incluso, es tan generoso se entrega en cuerpo y alma a las masas, en un recorrido maratónico por los pasillos de la platea. Es más, hasta abandonó el traje blanco de carácter divino, para volverse terrenal e improvisar un par de jeans, saco rosa y remera: algo más cómodo, total, ya estamos entre amigos.
Después toca alguna que otra canción más. A esta altura el público está descontrolado, entregado definitivamente a los dominios de la música y la genialidad, cuyas riendas manejaba el gran señor. Y hablando de rulos, me encanta ver cómo se mueven con cierto desenfado y mucha candencia, hacia arriba y hacia abajo, y acompañan el ritmo de la cabeza.
Lamentablemente, todo tiene un final. Y él no pudo hacer otra cosa que lo que debía: Mariposa tecnicolor y grito gol el sábado (ya domingo) en el Luna Park. Luces, humo, gritos, cantos, música, rock y a la puta que lo parió.
Herbert Marcuse, allá a fines de los 60, supo decir: “El goce de la felicidad está limitado al instante de un episodio. Pero el instante lleva consigo la amargura de su desaparición.” Y tanta razón tiene en algún sentido, porque todo se diluye cuando el sonido se apaga y él se va, esta vez sí, para no volver. Sin embargo, esa desazón es efímera porque después de salir del estadio, la sonrisa quién me la quita. El cuerpo permanece revolucionado, y la lágrima aún atrincherada en la mejilla.



deseo mal escrito.

sábado, 15 de mayo de 2010

ULTIMO MOMENTO
SABADO ESPANTOSO
... ANDA A VER SI LLUEVE!!!!

viernes, 14 de mayo de 2010

Desatino

Breve resumen de una semana desprolija:
Desfases, desaires, desaliños, decisiónes, desastre, desubicada, desbocada, ¿destino?, deshoras, destiempos, deseos.
Alguna vez les pasó de estar cansadas mentalmente? Pero en serio. Desde ayer que la cabeza me pesa mucho. Me di cuenta cuando me llevé por delante a dos personas en el transcurso de una cuadra y una dijo “nena caminá mirando para adelante”: Yo miré atónita, no entendía que me estaba diciendo y ya estaba un poco mareada. Tardé unos segundos y levanté la vista, tardé unos segundos más intentando situarme dónde estaba parada. Miré a mi alrededor buscando algún espejo dónde reconocerme, pasé por delante de una mercería y me detuve. Mientras de reojo el hemisferio izquierdo de mi cabeza se entretenía con los colores de los hilos contemplé mis ojeras ya de un tamaño inimaginable que se confundían con el color violáceo que había tomado mi cara. En la pera tengo un golpe.
En la pera tengo un golpe y me duele cuando abro la boca, cuando como, cuando hablo, cuando respiro. El golpe en la pera me recuerda que pesa. Qué pesa más que una pesa y vos ni sospecha? Tu cabeza!!

(continuará)

FUE NECESARIO PERDERME...

Cuando incluso mis amigos parecían dejarme sola, me perdí.
Una nube blanca me dejó parada en el medio de la nada, no veía el suelo, no encontraba el cielo, el limbo estaba cerca, era yo misma. Una situación paradójica porque ya ni esto ultimo era.
Mis días empezaban sin terminar los anteriores y terminaban sin haber empezado los siguientes. El tiempo se detuvo en donde debería haber estado mi existencia, solo él era la prueba de que yo alguna vez había existido ahí a donde quiera que debería haber estado.
Los sentidos no existían, las metas fueron derribadas sin haber intentado alcanzarlas, los triunfos se oxidaron, los fracasos se volvieron moneda corriente en mi nuevo mundo. Un mundo más allá de lo real, un mundo construido por mi (Como toda realidad pero esta era mía, solo mía, cerrada, egoísta, mía y de nadie mas).
Con mi cama de Congreso y yo como único miembro emprendí mi gobierno proteccionista, aislacionista, falsamente narcisista y por lo tanto vulnerable. Con mis sabanas como Constitución creí darme garantias de protección ante cualquier ataque exterior, pero dejando libre al ataque mas peligroso, mi propia persona.
Sin darme cuenta me rendi sin desenfundar espada a mi peor enemigo, a la persona que emergia de mi cuerpo en la soledad (Esa que sin razon cuestionaba, atacaba, alejaba y reprochaba a todo lo que podia ser bueno para mi... y que al mismo tiempo se mostraba derrotada por ser lo que era).
Las contradicciones se sucedian, yo era una contradicción, mi bipolaridad estaba en el punto màs critico y yo no podia mas que gritar en silencio.
Era totalmente conocedora de la situación, no la ignoraba pero no podia detener esa fuerza que me movia por inercia hacia lo mas bajo de mi existencia. Yo sólo era su soporte, mi autoridad valia cero, mis fuerzas menos diez y mi vida nada.
Las voces eran sonidos que entraban y salian, las personas eran obstaculos para ella y para mi en alguna instancia, me sentia sola con mil personas alrededor. Nadie me servia, lo superficial me dominaba, la perfeccion estaba en mi manera distorsionada de ver las cosas, ya nada tenia sentido, ni lo ganado, ni lo perdido, ni el futuro. Estaba cansada, la guerra me superaba segundo tras segundo, ya casi no era guerra... eso luchaba solo, ya ni era lucha... me habia sometido... ya no quedaba nada de lo que era... ya no era yo, me perdi.


Estoy segura de que estuve varios meses muerta en vida, no se cuanto realmente, no se como desperte tampoco... fue como nacer... uno no recuerda el tiempo que paso dentro del vientre de su madre y sale... no recuerda sus primeros años... y crece...
Yo no recuerdo que paso durante ese tiempo, una vez más al igual que hacía casi 22 años atras... no se si por accidente, por amor o por interes pero volvi a nacer... no recuerdo mis primeros momentos de vida... solo se que crecí que quise volver a crecer, quise aprender a hablar de nuevo... quise saber como me llamo, quien soy, de donde vengo, porque estoy aca... definitivamente creci... y se que todavia me queda mucho por crecer... tambien se que tuve que lastimar y lastimarme para aprender... y se que tuve que perderme para encontrarme y encontrarte... Ahora se que jamas estuve sola, que no habia mas soledad que la que yo me inventaba, que no existian mas problemas que los que yo me buscaba y que jamas hubiera renacido si en mi misma no encontraba las razones... de nada valia culpar a la gente por algo que yo misma provocaba, de nada valia someterlos a mi dictadura, si ni fuerza para dominarme tenía, si ni ganas de vivir quedaban...
Siempre crei que el dar vida no se elegia... que solo llegaba por accidente, por amor o por interes... que no dependia de nosotros... ahora se que si... de nada sirven los otros si uno mismo no se reconoce... de nada sirve tener gente alrededor si no la queremos ver... de nada sirve un cuerpo sin alma... de nada sirve un amor egoista... de nada sirve creernos poderosos si puertas adentro somos el fantasma de lo que quisimos ser... de nada sirve tener un corazon que late si preferimos suicidarnos socialmente...
Podria seguir con la lista pero los caracteres son limitados. Lo importante, aunque suene repetitivo, es que hoy puedo asumir el hecho de que:

Me perdi... Me encontre y Renaci para Crecer.


GRACIAS A TODOS LOS QUE ME AYUDARON A ENCONTRARME Y A ENTENDER QUE PERDERME NO FUE CAER BAJO... NI TAMPOCO UN LUGAR DESDE DONDE EMPEZAR DE CERO... SINO UN VOLVER A NACER PARA CRECER...
(SI HOY ME LEVANTO ES POR MI PERO TAMBIEN POR C/U DE USTEDES QUE SIEMPRE ME EXTENDIERON LA MANO INCLUSO EN ESOS MOMENTOS EN LOS QUE YO ME EMPEÑABA EN VER QUE ESTABA SOLA)
Y SE QUE HAY UN GRUPO QUE ME VA ENTENDER SI DIGO QUE ESTA REDACCION ES LA MEJOR MANERA DE EXPRESAR LA RESOLUCION DE UN PROBLEMA...
ACABO DE REESCRIBIR MI REALIDAD!!!!...

martes, 4 de mayo de 2010

ME ENCANTO EL "ELLAS" QUE PUSIERON PARA FIRMAR LAS ENTRADAS. Quién fue? VAmos con el lenguaje sexista che!

sábado, 1 de mayo de 2010

Estudiantes de Comu...

Que es nacion??...
Cri cri... sentido comun... q es nacion????
cri cri... compartir algo???...
cri cri... un territorio comun!!... pero no todos lo tienen... a ver un ejemplo... quien puede ser???? (En voz baja Adru: "los gitanos"... Con cara de "Que boluda q es esta mina" Lo y Ro "los gitanos??? jajaja")
LOS PALESTINOS!!!!! (Ro)... Y chicos??? cri cri... Bueno... Lo gitanos!!!!! (Prof)....
Coff Coff.... (Adru con cara de q capa soy)..
Y es asi como ese dia aprendimos que... Los estudiantes de comu somos una nacion sin estado!!!!...
Es imposible subirse a un bondi y no darse cuenta que el hippie mezclado con croto intelectual se va a bajar en las paradas cercanas al parque centenario!! jajaa!!!

lunes, 26 de abril de 2010

Decanta (do)

Estudio comunicación y me gusta hablar. Me gusta hablar y analizar. Pero claro, cuando vuelvo de la psicóloga entre lágrimas y bronca de las verdades que me dice no me gusta mas ninguna de las dos cosas.
Cómo carajo hacer para no compararte con otras personas? Díganme quién no lo hizo? Y quién no sufrió por eso?
No me lo había preguntado hasta el día de hoy. Hace falta ser conciente de todo que hago? Por qué no vivir limados, como diría un amigo mío? Es que una cosa no quita la otra. No quiero limar por mis problemas, quiero limarlos. Quiero limar las asperezas para transcurrir por la vida sin esquivar temas, sin rasparme.
Tengo un dedo violetaceo, la pierna derecha moretoneada, un raspón en cada rodilla; mis problemas me están raspando! Todo decanta. Como canta un amigo mío me pregunto dónde estoy parada ahora; qué está bien y qué está mal. Qué carajo tengo que sentir? Todo decanta me dijo una amiga: “vos jugá como sabes que va a decantar lo que te mereces”.
Antes de preguntarme qué es lo que me merezco me puse a pensar en la palabra “decantar”. De de- y canto, ángulo, esquina, verbo pronominal que significa inclinarse, decidirse. En este último tiempo es la palabra que mejor me caracteriza, o por lo menos me viene al pelo en muchos aspectos de mi vida.
Hombres o mujeres, hombres y mujeres. A veces un viaje te puede cambiar la forma de pensar o por qué no de sentir. Un viaje espacial y un viaje interno. No te pierdas adentro. Creo que en alguna de mis venas quedó trabado mi pensamiento (o sentimiento?). Cómo entender qué carajo me pasa cuando la sangre no corre. Aunque hay veces que si, que se destraba, con un abrazo o un beso. Y me voy a dormir feliz sin darle explicaciones a nadie. Y si me piden que explique? Qué tengo que decir? Tengo angustia flotante. Flota como una fuckin nube de lluvia y explota sobre mi cabeza, en mis ojos hay calma. Pero simplemente esa calma que antecede a la tormenta. No me quiero aguantar más, no quiero seguir privándome de lo que siento, creo y quiero.
Cuándo dejé de ser quien soy? Cuándo fui tan indescifrable? Indescifrable, horrible. En algún momento me gustó serlo. Qué pasa cuando sos lo más simple que podes pero seguís siendo no descifrable. Y cuando el otro lo es? Hay que avisarle? Por qué si soy indescifrable me atraen los que son como yo? Mejor dicho, por qué carajo me atrae alguien cuando antes no me pasaba. Será porque al otro no le pasa lo mismo? Mi psicóloga dice que es por eso. O sea, pendeja ahí tenes! Todo decanta chiquita y ahora te toca a vos. Bravo. Que ley de mierda. Todavía no se que es lo que me merezco y lo que no, le voy a preguntar a mi amiga.
Por ahí es no poder estudiar por tener la cabeza sumergida en la nube flotante; por ahí es no corresponder. Por ahí seguir esperando que termine de decantar. Que decante mejor dicho. O que cante.
Por qué pensaré tanto? No me la doy de nada, pero no me doy respiro. Será la nube que me está ahogando? No me quiero tropezar, aunque en una de esas ya lo hice y no me dí cuenta, en una de esas los raspones en las rodillas son las huellas de la caída, el recuerdo que no me quiero acordar. Por qué no me dejaré llevar por esa nube de meirda y me dejo de preocupar por cosas por las cuales antes no lo hacia.
Un pinchazo y exploto, un rasguño y lloro. Lloro. Por qué no ahorraré agua con lo necesaria que es para el cuerpo. El otro día me deshidraté. Ahora pienso que puede ser que por eso tenga el dedo morado, por eso que decía antes de la trabita, la trabita se quedó ahí. Porque lo que está adentro siempre sale por algún lado, como el acne. Mi angustia quiere salir por el dedo. Ahora estoy intentando que salga, que salga por la punta de mis dedos.
Cuidado que no muerdo pero por ahí pego. Con suerte no me hace falta y todo eso que está ahora acumulado en mis manos puede sentir, tocar, puede abrazar y caminar de la mano. Cómo llega del corazón a las uñas? Cómo llegará de las uñas al exterior.
Una piñata. Mi nube es una piñata que puede decantar en el llanto de una chica o en una sonrisa con tan solo un pellizcon, con tan solo juntar las yemas de los dedos y hacer fuerza. Voy a juntar fuerza, quiero fuerza merecida. Quiero merecerme tener la fuerza para que la piñata explote y caigan caramelos. Quiero ser una niña. Todo decanta, quiero ser una niña. Todo decanta y vuelve a empezar.